¿Cómo se aplica la cultura DevOps en una empresa?

Actualmente es muy común encontrarse con procedimientos DevOps en empresa. Buena parte de la cultura de trabajo ha cambiado a causa de las nuevas tecnologías y esto exige que muchos profesionales estén más en contacto. Esto, sumado a las nuevas dinámicas empresariales, se suele traducir en un ejercicio principal: el de comunicación.

Qué es la cultura DevOps

Se trata de una palabra que viene de juntar otras dos: development y operations. Cuando una empresa desarrolla un software de gestión o de trabajo, suele ser necesario el esfuerzo de dos departamentos. Por un lado el de los desarrolladores y por otro el del equipo de operaciones.

Podría decirse que el conflicto que surge entre ambas posiciones es, por lo general, natural, dado el organigrama empresarial básico. Luego se incidirá en ello. Basta ahora con señalar que es algo que sucede en las empresas de desarrollo de software con independencia, por lo general, tanto de su volumen como de sus trabajadores.

Lo que se busca entonces es crear un clima de cooperación y de comunicación. Desarrollar un software implica siempre ambos mundos de trabajo y, aunque tengan misiones diferentes, el objetivo final es el mismo. Este sería, por ello, un buen punto desde el cual partir para conseguir una coordinación capaz de ofrecer mejores resultados.

Una vez que una empresa tiene clara la idea de conseguir que estos departamentos trabajen juntos, queda por diseñar el plan de trabajo y, ante todo, estimular el feedback entre ambas partes. No debe haber una desconexión entre estos dos mundos, ya que entonces el problema no hará más que agravarse.

Implementar la cultura DevOps implica un gran número de ventajas. La idea central es que se pueda desarrollar un software mucho más económico y a mayor velocidad. Es decir, que ambos departamentos no estén continuamente devolviéndose el trabajo. Aunque los profesionales de los dos puestos mantienen su independencia profesional y su territorio de competencias, en este caso tendrían que empezar a pensar su trabajo de una manera conjunta.

Algunos ejemplos de su uso pueden ser los siguientes:

  • Automatización. Resulta fundamental que la mayor cantidad posible de trabajos sean automáticos para no robar tiempo de los trabajadores.
  • Metodologías y programas más ágiles: XP o Scrum son solo algunos de los ejemplos. Se trata de esquemas ya pensados para este tipo de trabajo.
  • Buenas prácticas. Puede parecer evidente, pero es fundamental contar con un listado de pequeños detalles que facilitan el trabajo. La planificación, medición de resultados y, cómo no, la posibilidad de compartir las críticas y de avisar de problemas reiterados.

Development & Operations, su relación

El mundo de la creación de productos digitales tiene sus propias dinámicas y rutinas de trabajo. Por un lado, la complejidad ha diseminado buena parte de las tareas que hay que realizar en una gran cantidad de departamentos. Por lo tanto, se parte de un nivel de comunicación bastante bajo ya de base. Por otro lado, al tener cada uno de ellos una función diferente, muchas veces es necesario enfocar el trabajo desde una perspectiva diferente.

En este caso, el principal conflicto es que los desarrolladores buscan poner un sistema en funcionamiento cuanto antes debido a que su trabajo es precisamente ese pero, en el caso de los empleados de operaciones, buscan un producto ya perfecto y sin fisuras para que les ocasione el menor número de problemas posibles. Por tanto, hay una tensión perpetua entre ambos departamentos.

En conclusión, instalar un modelo DevOps en empresa es algo que se lleva haciendo desde hace algunos años, y cada día hay más recursos y medidas para ello. Se trata de una evolución en la cultura empresarial que pretende contrarrestar el avance y la especialización de las nuevas tecnologías.

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2019-08-05T13:18:34+02:0010 octubre, 2018|

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