La Industria 4.0: Los Fundamentos Tecnológicos

La industria 4.0 supone la incorporación de los avances tecnológicos al ámbito de la industria. Esta idea es conocida como la cuarta revolución industrial, la cual se basa en digitalizar la mayoría de los procesos de producción que componen una fábrica con el objetivo de adaptarse mejor a las necesidades del cliente.

El uso de la tecnología en la empresa creará los siguientes beneficios:

  • Incremento rápido de la productividad.
  • Capacidad de adaptación constante a las demandas del cliente.
  • Reducción de los tiempos de producción y costes.
  • Métodos más eficientes e inteligentes.

Se obtendrá así, una mayor fidelización con el cliente puesto que la comunicación con este será más fluida y con la posibilidad de personalizar sus encargos.

El 90 % de las empresas españolas no cuentan con una estrategia digital. Uno de los aspectos fundamentales de que esté ocurriendo esta situación es la falta de conocimiento respecto este tema. Por esta razón, en la siguiente sección describimos las tecnologías imprescindibles para ejecutar esta transición hacia la cuarta revolución industrial.

La Tecnología en la Industria 4.0

Los últimos avances en la tecnología han supuesto un cambio radical en la vida de las personas que en este momento son capaces de realizar un significante número de tareas con el smartphone. Las tecnologías que en la industria supondrán un notable cambio son:

IIoT: Este término especifica el internet de las cosas a nivel industrial. El hecho de poder obtener información de cualquiera de los elementos de una cadena de producción mediante el uso de sensores es una gran ventaja para optimizar el proceso de producción.

Big Data y análisis de datos: El internet de las cosas genera mucha información, pero dicha información no es relevante si no es tratada apropiadamente. Big Data se ha denominado a la gran cantidad de volumen de datos, que se obtienen a una velocidad irregular y que la variedad de los mismos es diversa. Esta nueva situación ha generado la implantación de mecanismos para poder almacenar y analizar estos datos con el propósito de encontrar información útil para la empresa.

Ciberseguridad: El gran volumen de datos que forma el Big Data necesita de un mínimo de seguridad para perseverar la confidencialidad y privacidad de esta información (una obligación a partir de mayo de 2018) no solo tiene que pertenecer a la propia empresa, sino que pueden comprometer al cliente.

Fabricación Aditiva: Este tipo de proceso permite construir objetos capa a capa al igual que hace la impresión 3D. Este singular método de fabricación permite que se puedan construir piezas con una considerable reducción del tiempo en comparación con los métodos tradicionales y un ahorro debido a que sus componentes son más baratos.

Robótica Colaborativa: Los robots que se utilizan actualmente en las fábricas están caracterizados porque trabajan independientemente y son supervisados por humanos que tienen que seguir unas medidas de seguridad. Sin embargo, la automatización industrial está cambiando y existen robots industriales que son más ligeros y fáciles de instalar, con lo cual son más asequibles para las pequeñas y medianas empresas. Estos robots colaborativos o cobots, tienen la particularidad de que pueden cooperar con los humanos en el ambiente de trabajo y de esta forma incrementar la productividad.

Realidad Virtual y Realidad Aumentada: Estas técnicas permiten la obtención de datos de forma inmediata y en tiempo real. Un ejemplo de este tipo sería enfocar con el smartphone una válvula y obtener información de ella, así como fichas técnicas.

La industria 4.0 es una tendencia que se está afianzando con el tiempo y aporta innumerables beneficios a un negocio tanto internamente como en la relación proveedores-clientes, es una ventaja competitiva que cada vez es más difícil de ignorar.

2019-08-05T14:07:31+02:0017 enero, 2018|
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