La industria del futuro gracias a los robots

La tecnología y la robótica avanzan a pasos de gigante. Este es un momento de la historia en el que los avances han permitido un desarrollo, increíble hace unos años, de los robots colaborativos. Aplicados a la industria actual, acuñada ya como 4.0, permiten realizar tareas aburridas, monótonas o repetitivas, sin necesidad de que intervengan los recursos humanos más que para supervisar el correcto funcionamiento.

¿Qué son?

También llamados cobots, tienen un gran peso en la industria en la actualidad, aunque su crecimiento es exponencial y continuarán aumentando sus diferentes usos en la próxima década. Desde el empaquetamiento de productos, pasando por la identificación de aspectos defectuosos o el atornillado y ensamblaje, sin olvidar la carga o el transporte de mercancías. Estas son solo algunas de las tareas que puede realizar un robot colaborativo. Sin embargo, la riqueza de los cobots reside en la integración o sinergia entre el papel humano y el robótico.

Esto quiere decir que, mientras el robot puede aportar la resistencia, la fuerza o el trabajo sistemático y efectivo; el recurso humano es quien le otorga la capacidad de afrontar los problemas en la industria, así como la eficiencia del uso. Por lo tanto, no es viable la existencia del cobot sin el apoyo humano.

Los vertiginosos avances tecnológicos han llevado a un desarrollo de este tipo de robots de forma eficaz, productiva y con garantías de seguridad. Son muy sencillos de programar desde el punto de vista informático, no son aparatosos y no necesitan una supervisión constante del recurso humano.

Además, sus beneficios en el trabajo demuestran que sus costes se rentabilizan en menos de un año tras su compra, ya que aumentan la productividad en la empresa y el sector de la industria 4.0. Sin embargo, aún hay aspectos mucho más prometedores en lo que a los cobots se refiere.

Mejoras y avances en el empleo

A pesar de los detractores que opinan que el empleo de robots colaborativos elimina puestos de trabajo, los ejemplos de la industria han demostrado que, por el contrario, se produce un aumento en la oferta de empleo por parte de PYMES y grandes empresas, ya que facilita el trabajo costoso para el empleado, mejora el rendimiento del recurso humano y favorece la competitividad empresarial.

Esto quiere decir que el trabajo más pesado y sistemático ha pasado de desempeñarlo el humano, para ser realizado por un robot colaborativo, mientras que el personal humano se encarga de la supervisión y de mejorar la productividad de la empresa a través del planteamiento de soluciones a los problemas que surgen.

El futuro de la robótica colaborativa

Las empresas necesitan el trabajo de estos robots colaborativos, y esta necesidad aumentará con el paso del tiempo debido al rápido desarrollo tecnológico. Las tareas de manufactura o ensamblaje las pueden llevar a cabo los cobots, optimizando las tareas, lo que permite también un mejor avance en el presente y futuro de la robótica aplicada a la industria 4.0 en la que nos encontramos.

Ya son muchas las empresas que emplean estos robots para sus tareas, en sectores como el de la automoción, la fabricación de objetos tecnológicos y el empaquetamiento de productos. Un trabajo que permite, además, mejoras en la cadena de producción, haciendo que esta avance más rápido y con mayor eficacia, lo que aumenta la productividad.

Industria 4.0

La robótica continúa creciendo rápidamente, y la industria trata de adaptarse a estos cambios que se producen a gran velocidad. Los cobots ofrecen un abanico de posibilidades impensables hace poco más de una década y que, apoyados en el capital humano, permiten desarrollar las actividades empresariales en la industria 4.0 con gran versatilidad, demostrando que los robots colaborativos no son el futuro, sino el presente.​

2019-08-06T08:27:37+02:0027 julio, 2017|

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