Las características de la nube híbrida

La cloud híbrida es una solución cada vez más recurrente. Se trata de la unión de dos mundos, la nube privada y la pública, pero adquiriendo características propias que merece la pena conocer. Así, lograrás sacar todo el partido a este tipo de almacenamiento en la red. ¡No dejes de leer para conocerla a fondo!

¿Qué es la cloud híbrida?

Como se avanzaba, esta es un tipo de cloud que combina uno o varios entornos de nube pública y privada, pero hay diferencias sustanciales entre las tres que leerás más adelante. La más importante es que permite que la información y los datos fluyan entre estos ecosistemas. Además, es una solución que responde a una necesidad concreta. Cuando la demanda de procesamiento fluctúa, la nube híbrida permite escalar los recursos de una compañía hacia el sector público y, así, hacer frente al pico de demanda.

Durante este proceso la seguridad es importante, por lo que no es posible dar acceso a terceros a los datos almacenados. Al fin y al cabo, en un entorno público toda precaución es poca ante quien venga con intenciones oscuras. Aunque también es una opción que permite redirigir datos poco importantes hacia la nube pública, mientras que los de valor crítico permanecen en la privada.

Para gestionar todo este movimiento de datos e información es esencial un software que coordine los intercambios. Este también permite a los usuarios acceder según lo vayan necesitando, una característica que facilitan los portales de acceso automatizado.

Por último, las nubes híbridas poseen una estructura que funciona de manera independiente, pero a la vez conectada. Quizá esto te confunda al principio, pero pueden ejecutar diferentes cargas y descargas de manera privada, otras en un ambiente público y utilizar recursos de ambas al mismo tiempo. Sin duda, una infraestructura cargada de beneficios que a continuación te mostramos.

¿En qué se diferencia la nube híbrida de la pública y privada?

La principal diferencia salta a la vista. Y es que las nubes híbridas son una combinación de la privada y la pública, pero son capaces de potenciar las características de ambas. Permiten una escalabilidad más controlada, ya que dependerá de las necesidades de la compañía. También permiten el mismo grado de control que las privadas, algo que es posible al poder manejarla en un entorno cerrado.

Utilizan recursos de las nubes públicas y privadas, algo que estas no pueden hacer por separado. Así, es posible garantizar la máxima flexibilidad con un gasto reducido. Cuando los recursos de almacenaje y de carga y descarga propios no sean suficientes, siempre cabe la posibilidad de acceder a los que ofrece una pública. Sin embargo, con una privada te verías forzado a extender la capacidad de la estructura, lo que te llevaría a gastos para solucionar un pico puntual.

Una última diferencia pasa por la capacidad de realizar actividades de manera independiente y conectada a la vez. Esto garantiza una mayor flexibilidad que una nube privada, la cual no está capacitada para realizar este proceso, ya que pasaría a ser una red híbrida. Si bien las públicas ofrecen servicio a clientes privados, el grado de seguridad llega a ser menor que el de las híbridas, una diferencia que no puedes dejar de lado.

Principales beneficios

Las nubes híbridas te ofrecen una amplia variedad de ventajas, las cuales son fruto de la combinación de las posibilidades de las privadas y las públicas. Se cogen las mejores cualidades de ambas nubes y se potencian para ofrecer un servicio superior.

1. Son escalables. Esta es una ventaja que permite al sistema adaptarse a la demanda del momento. En el caso de las privadas, hay que expandir la estructura de la red; pero las híbridas escalan hacia las públicas dividiendo los procesos. Los críticos se quedarán en un entorno privado y los menos importantes se derivarán hacia la pública, por lo que la velocidad de carga, descarga y almacenamiento no decaerá.

2. Su seguridad está garantizada. Los procesos son controlados desde la propia compañía a través del software pertinente. Esto permite realizar las derivas antes mencionadas, por lo que los procesos más sensibles o que muevan información vital tendrán prioridad sobre el resto y se mantendrá en un entorno privado al que solo tienen acceso los usuarios registrados.

3. Ahorro. Este tipo de nube permite ahorrar costes tanto en infraestructuras como en aplicaciones. No será necesario ampliar los servidores internos, ya que la nube pública ofrece unas capacidades de almacenaje superiores. Así, podrás dirigir los recursos monetarios hacia el crecimiento de tu empresa.

Una mejora sustancial

Una cloud híbrida te permite aprovecharte de lo mejor de la privada y la pública. Funciona de manera independiente y conectada a la vez. De esta manera ahorrarás, tendrás mayor flexibilidad y contarás con seguridad en todos los procesos del día a día. Son una apuesta por una mejora que te permite crecer de manera sostenible.

Si quieres conocer más sobre este tipo de cloud y cómo puede ayudar a tu negocio, ponte en contacto con nosotros.

2019-08-01T08:28:27+02:001 agosto, 2019|

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