¿En qué consiste la computación cognitiva?

La computación cognitiva ha ganado mucho protagonismo como novedad del mundo digital. Esto se debe a que su búsqueda de emular el razonamiento humano mediante sistemas computacionales proporciona sorprendentes posibilidades.

Dado que se trata de una tecnología reciente, todavía no se han consolidado los modelos de negocio en los que podría formar parte. Sin embargo, todo apunta a que sus ventajas, la sencillez de su despliegue a través de la nube y su utilidad harán de ella un éxito rotundo.

¿Para qué sirve la computación cognitiva?

Este tipo de tecnología se utiliza para trabajar sobre otros elementos relacionados, tales como la gestión del Big Data. Gracias a ella se logran excelentes resultados, entre los que destacan:

– Procesar información desorganizada: lograr filtrar un sinfín de archivos, con independencia de su formato, es posible gracias a estos sistemas. Así, se facilita enormemente la transformación de la información en datos útiles para la empresa.

– Celeridad: este tipo de computación permite procesar la información de manera rápida y dinámica. De este modo, no es necesario esperar a que terminen complejos procesos para recabar datos útiles.

– Uso de estrategias de razonamiento naturales: esta tecnología está preparada para lanzar preguntas y lograr respuestas que simulan la comunicación humana de forma verbal y no verbal. Está capacitada para comprender el contexto y diferenciar incluso la ambigüedad en un mensaje concreto o crear hipótesis.

¿Qué impacto tiene la computación cognitiva en los negocios?

Aunque por ahora casi toda su aplicación está centrada en el mundo de la medicina, hay muchas más aplicaciones que tener en cuenta. Sin embargo, conviene volver la vista sobre cómo se comporta en ese sector, en el que es capaz de analizar, aprender y procesar de forma rápida pruebas diagnósticas y datos complejos.

De este modo, su capacidad para manejar la información que las personas buscan es extraordinaria, especialmente, si se combina con la supervisión humana. En ese sentido, empresas como Google ya integran este tipo de sistemas en sus asistentes personales, como Google Home, generando las respuestas adecuadas en función del contexto. El análisis de datos para esa respuesta sucede a gran velocidad, ya que el usuario no tiene tiempo que perder.

Por otra parte, muchas empresas se han fijado en la gran oportunidad que supone humanizar los procesos y las consultas automatizados. Gracias a ello se pueden crear asistentes virtuales que ayuden a tomar decisiones correctas a las personas, basándose en estadísticas, datos y consideraciones que un ser humano tardaría demasiado tiempo en revisar.

¿Cómo se implementará la computación cognitiva?

La llegada de los servicios en la nube al universo digital ha supuesto una revolución, ya que permite crear servicios bajo una sencilla API a la que cualquier cliente podrá acceder. De este modo, hay muchos negocios que han ido introduciendo paulatinamente el razonamiento humano en sus procesos de gestión y filtrado de datos.

Ya existen APIs a las que se puede acceder y que constituyen los denominados negocios cognitivos. Su modelo de rentabilidad se basa en prestar servicios o asistencia a un tercero, aunque las verdaderas posibilidades de desarrollo, como en el caso de la tecnología incipiente que es, están todavía por llegar.

¿Es posible que en el futuro las decisiones se tomen basándose en la suma del hombre y de la inteligencia artificial? Sin duda, es así. La computación cognitiva es solo un primer paso para emular el razonamiento humano, pero, una vez se logre un sistema eficaz, no será necesario que las personas intervengan en todas las decisiones. De este modo, se ahorrarán tiempo y dinero; pero, sobre todo, se eliminará la falibilidad de un ser humano ante un volumen de datos que, simplemente, no podría procesar a tiempo.

2019-08-05T13:37:24+02:007 agosto, 2018|

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