Agile guía el camino de la transformación digital

La transformación digital, el proceso que llevan a cabo las empresas para adentrarse en la era digital, no se puede realizar haciendo cualquier tipo de innovación, como indica Agile. Es preciso innovar al vertiginoso ritmo al que evoluciona la tecnología y conseguirlo minimizando los errores y maximizando el valor de los productos que se entregan al cliente.

Bien cierto es que los pasos hacia la transformación digital no están unívocamente definidos y que esta no llegó con manual de instrucciones, pero el manifiesto Agile (con una “A” bien grande) proporciona una luz adecuada para iluminar el camino hacia la tan deseada transformación actual.

El manifiesto, publicado en el año 2001 por miembros de las principales empresas de software mientras estaban de vacaciones, recoge los doce principios para conseguir cambiar el paradigma de las empresas y conseguir desplazarlas desde un modelo centrado en el producto y jerárquico a uno enfocado al cliente y organizado por equipos independientes o “scrums”. Estos doce principios, aunque breves, quedan resumidos a continuación.

Cuestiones clave de las metodologías ágiles

  • El objetivo es satisfacer al cliente mediante la entrega continuada de software, consiguiendo que estas entregas siempre añadan valor. El tiempo entre entrega se debe reducir lo máximo posible para que exista margen para la modificación de los requisitos en tiempo de desarrollo y, así, poder generar un producto competitivo.
  • Se trabaja de forma conjunta. Tanto los miembros del equipo de desarrollo –mediante conversaciones cara a cara–, como los propios equipos con el cliente, de manera que siempre forme parte del producto esta relación.
  • Los equipos se organizan de forma autónoma, reduciendo el trabajo que no aporta valor y siendo constantes en la búsqueda de maneras para mejorar los procesos de trabajo.

Da la sensación de que tanto el manifiesto como sus aplicaciones solo son válidas para empresas tecnológicas, pero nada más lejos de la realidad: es impensable que una empresa, cualquiera que sea su sector, no tenga presencia digital, por pequeña que sea. Ahora bien, no sirve con cualquier tipo de presencia, es necesario seguir el camino correcto.

Las metodologías ágiles son la materialización de los principios del manifiesto Agile y las empresas las incorporan tanto al nivel del desarrollador de software –en la forma que escribe el código fuente, lo documenta y lo entrega– como en la gestión de equipos. Hay programadores que trabajan realizando programación extrema, centrándose en desarrollar un código más adaptable a las modificaciones de requisitos en lugar de intentar controlar sus inevitables cambios. También existen equipos que se reúnen rápidamente, por lapsos menores de quince minutos, para ver entre todos el progreso y las dificultades hasta la siguiente reunión, que será al cabo de pocos días.

Además, para introducirse en la era digital es necesario realizar cambios en todos los niveles de la empresa. Afecta a tareas relacionadas con el día a día, como reducir la cantidad de papel dedicado a la recogida y almacenamiento de datos, tanto de los clientes como de la propia empresa. Y también a labores propias de la dirección de la empresa, en las que resulta fundamental para encontrar nuevas oportunidades de negocio y dirigir hacia buen puerto los cambios de la revolución digital.

En la era digital, en la que el mundo está continuamente conectado y es capaz de contratar un producto, evaluarlo y dar su opinión en un periodo de tiempo muy corto, es fundamental que las empresas conozcan Agile y estén preparadas para dar una respuesta en la misma escala de tiempos y al nivel que los clientes esperan. Dar esta respuesta utilizando las metodologías tradicionales es complicado, por lo que es necesario evolucionar e incorporar metodologías ágiles. Más que una opción, empiezan a ser casi imprescindibles.

2019-08-05T14:15:27+02:0015 noviembre, 2017|

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