El ciclo de vida de las metodologías ágiles de desarrollo

Una de las dudas en torno a las metodologías ágiles de desarrollo es sobre su funcionamiento. Dadas las posibilidades que ofrecen estos sistemas de trabajo es importante conocerlos a fondo. Así pues, en este artículo se va a explicar cómo funciona el ciclo de vida de las metodologías ágiles de desarrollo y en qué se diferencia del de las tradicionales.

Metodología ágil vs tradicional

Antes de poder diferenciar entre ambos métodos de trabajo hay que conocer a fondo la metodología tradicional. Está básicamente enfocada a la creación de productos tangibles. Es decir, barcos, puentes, coches…

Su ciclo de vida es en forma de cascada, ya que la organización de los proyectos se divide en diferentes etapas. Y estas etapas se ejecutan una sola vez y en el orden establecido. De esta forma, no se empieza la siguiente hasta que la anterior está validada y finalizada.

Normalmente, el esquema que se sigue es el siguiente:

  • Definición de los requisitos del proyecto.
  • Análisis de requisitos y necesidades.
  • Diseño integral.
  • Desarrollo de dicho diseño.
  • Pruebas que denoten su correcto funcionamiento.
  • Implementación del proyecto.
  • Acciones de mantenimiento.

Por el contrario, en la metodología ágil no existe un orden predefinido de las etapas, sino que cada equipo va trabajando de forma interconectada. Esto consigue mejorar el resultado de cada una de las etapas además de permitir una rutina de trabajo más dinámica y participativa.

Y, cómo no, se integra al cliente en el proceso de creación, pues en cada prototipo él dará su valoración. Por tanto, el resultado estará totalmente adaptado a sus necesidades y preferencias. No obstante, para conocer un poco mejor este método de desarrollo hay que profundizar sobre este.

¿Cómo funcionan las metodologías ágiles de desarrollo?

Las necesidades del negocio actual de creación de software han hecho imprescindible la innovación en los métodos de trabajo. Es así cómo nacieron estas metodologías ágiles, cuyo funcionamiento se basa en la creación de un prototipo inicial de proyecto al cual se le van sumando las modificaciones de mejora poco a poco.

Es decir, están basadas en un funcionamiento repetitivo en la que cada departamento del equipo funciona de manera interconectada. Así pues, se van creando los primeros prototipos que se presentan al cliente para que este y los expertos de la empresa vayan implementando las medidas necesarias para mejorarlo.

De esta manera, desde el primer prototipo hasta el resultado final se consigue un avance mucho mayor que con la metodología tradicional.

Ciclo de vida de las metodologías ágiles de desarrollo

La característica principal de este ciclo de vida es su carácter repetitivo. Por ello se considera un ciclo iterativo e incremental.

Las etapas se repiten para añadir funcionalidades al producto, pero estas repeticiones o iteraciones son cortas y ágiles. Normalmente se van haciendo entregas parciales del producto para validar con el usuario que este cumple los requisitos que desea.

Por tanto, las etapas se solapan. Los diferentes equipos trabajan de manera simultánea aunque su funcionamiento interno sí se organiza en cascada. La etapa de prueba y desarrollo se fusionan, y ambos equipos trabajan para asegurar el mejor funcionamiento. De igual forma puede ocurrir con la etapa de construcción y de diseño, por ejemplo.

Esto tiene como consecuencia la existencia de mucha menos documentación, pero esta se suple con la interacción cara a cara de los equipos. Equipos que por norma general son multidisciplinares y no tienen una diferenciación fija por roles.

¿Cuál de ellas es la mejor?

Realmente no se trata de que un método sea mejor que otro. Todo dependerá del proyecto que se tenga entre manos. Pero el primer paso siempre es conocer el ciclo de vida de las metodologías ágiles de desarrollo y de las tradicionales para elegir la más adecuada.

2019-08-05T13:52:09+02:0010 mayo, 2018|

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