Cómo empezar con Scrum

Scrum es un framework o marco de trabajo ágil usado para completar proyectos complejos. Originalmente fue diseñado para equipos de desarrollo de software, pero también puede aplicarse para cualquier ámbito de trabajo innovador, independientemente del sector en el que se opere.

Scrum y la gestión de proyectos

Así como Scrum puede utilizarse en cualquier ámbito de la industria, los profesionales que pueden beneficiarse de él también son variados. Normalmente, Scrum se utiliza para la gestión de proyectos complejos, ya sea ingeniería, desarrollo de software o marketing.

Como su principal fortaleza es favorecer una mayor flexibilidad, productividad y calidad en los proyectos y trabajos entregados, la herramienta ha sido utilizada por empresas tan dispares como el FBI, agencias de marketing o constructoras. Además, no se necesita ninguna experiencia especial o certificaciones para iniciarse en ella, simplemente, el profesional que lo utilice necesitará como base tener un plan de proyecto, que puede plasmarse con un software especial o una simple pizarra.

Primeros pasos para comenzar a usar Scrum

Nombrar a una persona como responsable del producto final.

Será aquella que mejor conozca al usuario final y tendrá potestad para decidir qué incluirá el producto; así, se encargará de realizar una lista de tareas y requisitos destinados a tal fin.

Si se usa Scrum para diseñar un automóvil, elementos como «desarrollar un motor», estarían en la parte superior de la lista de prioridades porque el coche no puede funcionar sin él. El «debe estar pintado de rojo» puede agregarse al final de las prioridades. En definitiva, hay que centrarse en lo necesario para que algo funcione, no en apetencias personales.

Establecer un Sprint

Esto es un periodo de tiempo determinado dentro del cual el equipo trabaja, de forma conjunta en una serie de tareas desde el tablero. Lo normal es un par de semanas pero, obviamente, dependerá de las necesidades del equipo.

Es importante que el grupo se reúna a diario para actualizar los progresos dentro del proyecto en el denominado Daily Scrum. Cada Sprint termina con una retrospectiva, es decir, el equipo revisa su trabajo y analiza las formas de mejorar el siguiente.

Inicio rápido con Scrum

En primer lugar hay que descargarse la Guía oficial de Scrum para leérselo con detenimiento y saber los roles que habrá que aplicar a un proyecto: el propietario del producto, el scrum master y demás miembros del equipo.

En segundo lugar, habrá que listar todo lo que necesita el proyecto, ordenando por importancia y teniendo en cuenta que esta lista se irá modificando a lo largo de todo el desarrollo del trabajo, ya que van a ir surgiendo nuevas necesidades.

En tercer lugar, hay que planificar el Sprint, especificando las tareas pendientes que se completarán en el primer Sprint y estableciendo un tiempo límite para realizarlas (normalmente, un mes, aunque depende del proyecto). Cada miembro del equipo tendrá unas tareas asignadas y todos han de apuntar su progreso en la reunión diaria en el Scrum. Esta reunión no dura más de 15 minutos y responde a las siguientes preguntas: ¿En qué trabajaste ayer? ¿En qué trabajarás hoy? ¿Hay algo que bloquee tu trabajo de hoy para lo que necesites ayuda?

Conclusiones

Scrum es una de los marcos de trabajo ágiles, diseñados para guiar a los equipos en la entrega iterativa e incremental de un producto. Los métodos tradicionales de gestión fijan los requisitos en un esfuerzo por controlar el tiempo y el coste, mientras que esta herramienta lo hace al contrario: fijar el tiempo y el coste como un esfuerzo por controlar los requisitos.

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2019-08-05T11:35:20+02:0015 noviembre, 2018|
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