El concepto de Design Thinking nació al aplicar los métodos de  diseñadores de productos a otras disciplinas, como servicios y soluciones, pero siempre  tratando de entender los problemas reales del cliente para crear soluciones viables tanto tecnológicamente como en la estrategia de negocio. En este sentido, en la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio, Design thinking está siendo empleado como motor de innovación en las empresas, ya que busca soluciones cuyos diseños emocionan y enganchan al usuario.

El Design Thinking, por tanto, parte de entender las necesidades y problemas del usuario antes de nada y, a partir de ahí, explora diferentes soluciones.

Los resultados están orientados a obtener una solución práctica en la que el usuario final participa en todo momento, desde las fases de Co-Creación, prototipado, ejecución, despliegue y feedback continuo.

 Adolfo Pérez de Villar
Adolfo Pérez de VillarConsultor de Innovación de Viewnext

Existen varios modelos o frameworks desarrollados por instituciones o empresas como IBM. Debemos entenderlos como un manera práctica de articular y ejecutar Design Thinking en nuestros clientes. El modelo de IBM consta de las siguientes fases, aplicadas de forma cíclica y continua: entender, explorar, prototipar y evaluar.

El Design Thinking está altamente ligado con las soluciones de ejecución Agile, ya que el éxito de estas técnicas radica en crear una primera versión de producto, con el mínimo de funcionalidades. A partir de esta primera versión y conforme al feedback de mercado, iremos construyendo el resto de versiones de producto: es decir, trabajamos en un modelo de entregas incrementales Agile.

Estamos en los inicios de una nueva era de innovación en la que los Productos y Servicios que conocemos están siendo transformados a otras realidades. Las empresas de servicio debemos adaptar nuestros procesos de ejecución y colaboración.