El secreto de las metodologías ágiles

El desarrollo de proyectos de software ha roto algunos corsés en los últimos años. Esta es la razón del avance experimentado por las metodologías ágiles, aquellas que en lugar de ceñirse a una solución estandarizada progresan en el tiempo con respuestas colectivas a la medida del cliente. Un esfuerzo flexible con mejores resultados.

Este concepto, a pesar de un extenso desarrollo a escala mundial, pasa todavía por ser un desconocido en España. Estos métodos se pueden explicar bajo los siguientes principios:

1. La prioridad es satisfacer al cliente mediante la entrega temprana y continua de software valioso.

2. Los procesos ágiles aprovechan el cambio para dar ventajas competitivas al cliente.

3. Hay que entregar software de trabajo con frecuencia, con meses o incluso semanas de intervalo.

4. Clientes y desarrolladores deben trabajar conjuntamente durante todo el proyecto.

5. Clientes, desarrolladores y usuarios deben poder mantenerse en contacto indefinidamente.

6. Algunos requisitos técnicos: buen diseño y simplicidad son argumentos a favor de la agilidad.

En resumen, este tipo de metodologías supone una apuesta por la excelencia en el desarrollo de proyectos, vinculada a la evaluación permanente del trabajo realizado por parte de todos los implicados. Esto es más rápido y barato, porque previene la detección de errores y la corrección.

Porque lo peor que puede tener un proyecto de software, eso lo sabe cualquier usuario, es que tras una importante inversión de tiempo, dinero y recursos, resulte inútil para la organización que lo implementó. Este peligro cierto resulta muy improbable si se utiliza la opción de las metodologías ágiles.

Las soluciones Scrum

Una vez aquí, los procedimientos ágiles han utilizado diversos caminos en su desarrollo, basados esencialmente en dos tendencias: las soluciones Scrum y Kanban. El Scrum aboga por la entrega de soluciones pautadas en periodos de semanas, definidas como sprints, lo que en teoría lo convierte en el método idóneo para el trabajo con grandes organizaciones. Mientras, el método Kanban, especializado en la respuesta a las tareas no esperadas y el flujo constante de trabajo y entrega al cliente, se adapta mejor a las organizaciones pequeñas que exigen soluciones casi inmediatas.

Abran paso al Scrumban

Sea como fuere, la tendencia de este año 2017, y aquí reside la novedad, se encuentra en la combinación de ambas escuelas, hasta producir el concepto de Scrumban, que intenta ser un compendio de las mejores virtudes de este conjunto de métodos.

La experiencia ha probado que los enfoques mixtos responden de modo más eficiente a los requerimientos del cliente. Esto quiere decir que el Scrumban incorpora la secuencia de trabajo colaborativo del Kanban, con todas las etapas relacionadas entre sí y un flujo permanente de productos. Y lo combina con la capacidad de evaluación que exhibe el Scrum, determinado por las reuniones periódicas entre el equipo desarrollador y el cliente, así como por una capacidad de análisis y corrección sobre los productos entregados.

Por todo lo dicho, cuanto mayor complejidad caracteriza a un proyecto de software, más útil resulta la aplicación de las metodologías mixtas definidas por el Scrumban.

Su aplicación va incluso más allá de las propias metodologías ágiles, al incorporar en su desarrollo elementos de otro concepto esencial en el desarrollo de software, las metodologías predictivas, que facilitan la definición de objetivos y los planes meticulosos. Todo ello sin perder la flexibilidad que caracteriza al Scrum y el Kanban.

En el desarrollo de proyectos de software no hay reglas fijas más allá de la excelencia como objetivo irrenunciable. La función de una consultoría tecnológica es ofrecer al cliente potencial un compendio de las mejores soluciones a su alcance, con metodologías que se adapten al objetivo final. En este contexto, el potencial de las metodologías ágiles, en general, y del Scrumban, en particular, resulta innegable.

2019-08-06T08:28:03+02:0020 julio, 2017|

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