IOT: a las puertas de la cuarta revolución industrial

Aunque el Internet de las cosas (IoT, en sus siglas en inglés) se define poco a poco y de la mano de nuevos desarrollos tecnológicos, los expertos auguran que ha abierto las puertas de la que será la cuarta revolución industrial, un proceso orientado a mejorar el bienestar de las personas en último término y que transformará totalmente el ámbito económico que se conoce.

La sociedad se ha introducido de lleno en el IoT atraída por la innovación de sus smartphones, wearables y televisores inteligentes, entre otros objetos conectados de consumo que superan ya en número a la población mundial. Y el crecimiento se prevé vertiginoso, pues, para la próxima década, se esperan 50 000 millones de estos dispositivos.

La directora de la división de Internet de las cosas de IBM, Harriet Green, reconoció en lareciente inauguración de su nueva sede en Múnich la ingente cantidad de datos que se recogen en la actualidad, algo impensable hace tan solo un par de años. Qué hacer con el big data y cómo manipularlo es el gran reto actual para todos y cada uno de los sectores económicos.

La automatización en la industria

El recelo sobre los beneficios de implementar el IoT en la empresa y la necesidad de ver el retorno de la inversión a corto plazo ha frenado en gran medida la implantación de procesos inteligentes en la industria. No obstante, la gran mayoría de las factorías actuales disponen ya de sistemas automatizados, solo que aún les falta dar el salto para aprovechar las virtudes de la inteligencia artificial.

En primera línea se encuentran empresas logísticas españolas, que han encontrado la manera de hacer tangibles las ventajas de esta tecnología. Mediante el IoT, son capaces de diseñar mejores rutas de transporte y controlar de manera más centralizada y fiable sus servicios, además de predecir situaciones desfavorables. Esto les permite afrontar cualquier problema operativo con mayor rapidez y eficacia.

Pero cada vez son más las industrias que instalan sensores en sus procesos automatizados para mejorar su rendimiento y adelantarse a cualquier parada fortuita de la producción. Es el caso de cementeras en la India capaces de detectar fallos en su cadena de fabricación antes de que se produzcan. Y compañías como Ford o Airbus también han optado por esta tecnología con la puesta en marcha de sus primeras fábricas inteligentes.

Mejoras en el sector primario

Pero el IoT no solo servirá para dinamizar la industria pesada. Grandes productores del sector primario español llevan años empleando las bondades de la inteligencia artificial para perfeccionar sus cultivos y explotaciones ganaderas. Esto les permite desde ajustarse con mayor fiabilidad a la legislación vigente sobre trazabilidad de sus productos hasta mejorar el rendimiento diario de sus plantaciones y granjas.

De hecho, una start up de los Países Bajos ha diseñado un wearable para estudiar las distintas rutinas que pueden seguir las vacas y aconsejar a sus ganaderos las condiciones más óptimas para aumentar su producción láctea. Incluso la agricultura inteligente ofrecerá, según los expertos, la manera de cultivar más en menos terreno. Y esto se traduce en una reducción drástica de los costes para un sector que se enfrenta a la necesidad de alimentar a un planeta cada vez más poblado.

Algunas estimaciones elevan a 19 billones de dólares el impacto del Internet de las cosas en la economía mundial de la próxima década, por lo que la humanidad se enfrenta a una verdadera revolución, no solo en el aspecto industrial, sino que sus beneficios se reflejarán también en la sociedad mediante edificios y ciudades conectadas más inteligentes y hasta un mercado laboral renovado con la aparición de nuevas profesiones que requerirán un esfuerzo formativo por parte de las instituciones para dar salida a la fuerte demanda que se avecina.

2019-08-06T08:23:13+02:0014 septiembre, 2017|
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