ITIL y DevOps, ¿amigos o enemigos?

Para muchas empresas relacionadas con las tecnologías de la información ITIL (Biblioteca de Infraestructura de Tecnologías de la Información) supone un marco objetivo de buenas prácticas y calidad. El origen de esta metodología parte de la necesidad de normalizar y de aplicar criterios comunes en la gestión de las tecnologías de la información.

Si eres administrador o gerente, nada resulta más frustrante que aplicar, con la mejor intención, marcos operativos aparentemente contradictorios entre sí. Esto es especialmente grave cuando consideras DevOps como parte de tu filosofía de desarrollo: los problemas aparecen por la insistencia que demuestra este modelo de prácticas en la multiplicación de ciclos, la automatización y el monitoreo. Si tienes frente a ti un esquema estandarizado de recomendaciones ITIL, tarde o temprano dudarás sobre qué criterio aplicar. ¿Qué puedes hacer entonces?

Diferencias entre ITIL y DevOps

La organización del trabajo en un equipo humano que elabora software, comercializado o vendido como servicio, resulta compleja y poco obediente a patrones preestablecidos.

Por un lado, como administrador deseas confirmar y certificar una administración básica de especificaciones en cada operación. Deseas cumplir con el deber de establecer procesos de evaluación y control a todos los niveles de la organización. Pero al mismo tiempo, exiges una certeza meridiana en resultados y tiempos en el ámbito de una industria poco tolerante a fallos.

ITIL es candidata a ser la obsesión de la dirección de sistemas, mientras que DevOps tendría un papel protagonista para la dirección de tecnología. La clave está en que sepas conjugar estas diferencias para aplicar los mejores frutos de ambas áreas de conocimiento.

ITIL es un marco de trabajo estandarizado y utilizado a nivel internacional que recoge un gran conjunto de buenas prácticas enfocadas a conseguir la máxima calidad a través de 26 procesos (ITIL V3) o 34 prácticas (ITIL V4), lo que es muy útil a la hora de colaborar en proyectos con otras empresas. DevOps por su parte, es un modelo de trabajo colaborativo utilizado para la gestión de servicios de tecnologías de la información, que pretende hacer mucho mas productivo y rápido el proceso de desarrollo de software gracias a la colaboración y trabajo conjunto entre desarrolladores y técnicos de sistemas.

Compatibilidad

La industria de los servicios y del software no sería posible sin metodologías tales como ITIL y DevOps o similares. Por otra parte, la extensión en la aplicación de estas resulta abrumadora en el sector industrial en su conjunto. Este hecho lo puedes interpretar como un dato útil para convencer a los más escépticos: ambas técnicas operativas son compatibles sobre una misma organización.

En contradicción con esta tesis oirás argumentos que señalan el poco dinamismo de ITIL frente a los cambios operados en los últimos años. Los 30 años pasados desde las primeras recomendaciones de ITIL funcionan como una losa enorme en la mente de los más innovadores. Pero también el mantenimiento durante tantos años indica un buen hacer al tratar con la realidad compleja de medir, controlar y certificar.

Las actualizaciones esperables para los futuros criterios de certificación incorporarán las metodologías mejor asentadas en la cultura productiva del sector. Y esta tendencia será definitiva para convencer a los más reacios a una combinación de ITIL con DevOps.

Desarrollo software y el uso de ITIL

Es muy importante que tengas claro que ITIL no es una metodología para el desarrollo de software. No compite, por lo tanto, con las que estén establecidas por la dirección de la empresa para sus equipos y actividades. Por el contrario, ITIL extiende su campo de actuación a áreas administrativas muy relevantes para el negocio. Las principales son las siguientes:

  • Servicio de recursos humanos y contratación.
  • Gestión integral de la demanda y el establecimiento de un protocolo detallado de servicios.
  • Se aplica a toda el área financiera y asegura la provisión de medios materiales y técnicos al servicio.
  • Hay una correspondencia total con el desarrollo de los equipos, sus interacciones y la implementación de los proyectos.
  • Registra las acciones de los empleados que son interesantes para los fines de la empresa pero no directamente implicados con las operaciones de producción (formación, participación, implicación en iniciativas de innovación etcétera).

El ciclo de vida del desarrollo del software pasa por las siguientes etapas:

  • Análisis. Aquí la biblioteca de infraestructura opera en la gestión de la demanda, finanzas y actualización del portafolio de trabajos.
  • Diseño. A este nivel se gestionan los proveedores, los niveles y catálogos de servicio y tanto la disponibilidad como la continuidad de las operaciones.
  • Desarrollo. Se establecen las pruebas integrales sobre varios ítems tales como gestión de cambio, implementación y control de versiones, soporte y planificación de la transición, también hay un registro o control de los servicios.
  • Producción. Es la gestión de incidencias, accesos y el estudio avanzado de requerimientos.

Cada una de estas categorías conforma un conjunto de entregables que te describen de forma objetiva la actividad de la empresa. Para los consumidores, los socios, proveedores e incluso para la administración pública se deja constancia escrita, en términos comprensibles y con traducción numérica de las capacidades de la empresa. Estas misiones son conjugables y complementarias con DevOps.

Como resumen, ITIL es perfectamente compatible con DevOps o metodologías ágiles como Scrum. Además, supone para tu organización un complemento perfecto, permitiéndote llevar sus niveles de exigencia a cualquier departamento o actividad. Es un medio para que definas, como administrador, un estándar de calidad en los proyectos que emprendas.

2020-04-22T13:56:53+02:0022 abril, 2020|